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Las figuras de marmolina pueden tener distintos acabados y distintas técnicas. Aquí os voy a decir como están pintadas estas de la comparsa de Pamplona.

 

Pasos a seguir:

 


1 – Lavamos la figura y secamos bien antes de comenzar a pintar.

2 – Se pinta con pintura al agua.

3 – Se termina con Barniz.

4 – El envejecido en este caso está realizado con cera y posteriormente polvos de talco.

 

(Este si que es un trabajo minucioso, hay que tomárselo con calma y es una labor para tiempo y tiempo) pero el resultado es espectacular ¿eh?

EUROPEOS
ASIATICOS AMERICANOS AFRICANOS

europeos

asia americanos africanos

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Puedes ampliar las fotos, pinchando en ellas. {/xtypo_alert}


SAN FERMIN


san-fermin


HISTORIA DE LOS GIGANTES EN PAMPLONA

Según una tradición de dudosa historicidad, en la procesión de San Fermín de 1276 se bailaron tres gigantes, llamados Peru Suziales, Mari Suziales, su mujer, y Jusef Lukurari ("Usurero"), personificación del odio popular a los judíos.

Pero las primeras noticias seguras de gigantes en San Fermín son de principios del XVII: en 1607 un tal Joanes de Azcona era el encargado de sacar la comparsa de gigantes, acompañado por un juglar que se ocupaba d
e la música. En 1620 el carpintero Joan de Torrobas arregló los cuatro gigantes de la ciudad por 88 reales.

Era costumbre por entonces sacar al final de las corridas, al oscurecer, gigantes cargados de cohetes y buscapiés, como toros de fuego humanos, y después de dar unas vueltas por la plaza se les prendía fuego.

Esta costumbre de los gigantes continuó durante gran parte del siglo XVIII, hasta que en 1780 Carlos III prohibió que "en ninguna iglesia de estos reinos haya en adelante danzas y gigantones y cese del todo esta práctica en procesiones y demás funciones eclesiásticas" (real Orden de diez de julio de 1780), con lo que dejaron de salir los gigantes en las fiestas de Pamplona. Los de propiedad de la ciudad se perdieron, y los de la Catedral, que tenía los suyos, se guardaron y olvidaron hasta que en 1813 un carpintero los descubrió y los sacó a la calle, reiniciando la tradición. La cosa tuvo tal éxito que el Ayuntamiento adquirió a los años gigantes propios, con zaldikos, kilikis y
cabezudos.

Los actuales los hizo Tadeo Amorena, pintor vecino de Pamplona. En marzo de 1860 presentó al Ayuntamiento un proyecto, que le fue admitido, para construir unos gigantes nuevos, mucho más ligeros y sólidos, que representaran "las cuatro partes del mundo". Comenta Ignacio Baleztena con su peculiar vena grotesca:


Por lo que veo
desconocía
el buen Tadeo
la Oceanía.